sábado, 15 de diciembre de 2012

El mundo no se acaba


El calendario maya se equivocaba, lo dijo ayer la NASA. El mundo, aunque parece que se esté tirando de cabeza hacia un precipicio sin que nadie lo podamos evitar (o solo cuatro que no lo van a hacer), por ahora no se acaba.

Los científicos de la agencia espacial se han visto obligados a desmentir el fin del mundo por los miles y miles correos electrónicos que les han llegado con preguntas de gente angustiada ante la inminente llegada del apocalipsis que según la cultura maya, llegaría el próximo día 22. No recibiremos ninguna llamarada que acabará con nosotros, ningún asteroide destrozará lo nuestro ni chocaremos con otro planeta, seguiremos aquí para pasar la navidad. La que será en algunas casas de nuestro país, la primera navidad sin regalos, la primera sin poder encender la calefacción para luchar contra el frío, la primera en la que no habrá comidas opulentas y quizá se darán las gracias porque simplemente hay comida, aquella que tal vez les ha llegado gracias a alguna organización como Cáritas, el Banco de Alimentos o La Casa de la Caridad.

En lugar de preocuparnos supersticiones mayas, debería de hacerlo más informes como el recién publicado por Intermón Oxfam en el que alertan de que si nuestro país sigue con las políticas de austeridad y la sangría de recortes sociales actual, dentro de diez años nada más y nada menos que el 40% de la población, será pobre. Esto, por desgracia, si es real.
El informe también concluye  en que si seguimos el rumbo actual, tardaremos 25 años en recuperar los niveles de vida anteriores  a la crisis. ¿Pero alguien recordará entonces aquello?

Por desgracia, si lo recordaremos los que hemos tenido la “suerte” de haber disfrutado de esos tiempos en los que ibas al banco y te daba un crédito hasta para irte de viaje o te daban una hipoteca sin ni siquiera comprobar que ibas a poder pagarla durante tantos años, pero de esto, ¿hemos tenido la culpa la gente? Aunque nos estén haciendo creer que si alegando que vivimos por encima de nuestras posibilidades, esto no es cierto. ¿Acaso alguien marcaba un límite? ¿Alguien nos avisó de que pagaríamos las consecuencias? Todo lo contrario. Lo que ahora llaman burbuja, era la realidad del día a día.
Tal vez también recordemos con anhelo cómo podíamos ir al médico y ser atendidos con calidad sin tener que reembolsar más dinero de nuestro bolsillo que el que ya habíamos pagado con nuestros impuestos, el poder disfrutar de una enseñanza pública y de calidad, o el que cuando seamos mayores y nos jubilemos, tengamos derecho a cobrar una pensión.

Los que lo recordemos, si es que seguimos viviendo aquí porque no hemos tenido que salir del país a buscar trabajo, entonces nos lamentaremos. Ya será tarde. O tal vez todavía estemos a tiempo de intentar rectificar y parar el rumbo que estamos siguiendo.De lo contrario ya sabemos lo que hay, cuatro de cada diez de nosotros será pobre. Eso si, el que sea rico lo miraremos desde muy lejos porque esta diferencia también se incrementa y  lo será 15 veces más que el pobre.

Ojalá rectifiquemos y con los años les quitemos la razón a estos informes.



miércoles, 12 de diciembre de 2012

Criticar por criticar





Esta fue la imagen de ayer. Una típica postal navideña que ilustra una imagen usual en estas fechas, la de una Virgen al lado de la correspondiente felicitación. Pero lo ha sido porque la imagen en cuestión ha sido la elegida por presidente del Congreso Jesús Posada, para felicitar la navidad a los españoles a través de la Red.
La imagen, que iba acompañada de la sencilla frase "Feliz Navidad y Año Nuevo" escrita en las cuatro lenguas oficiales de nuestro país, no ha tardado en recibir un aluvión de críticas desde el instantáneo Twitter (recién inaugurado en el Congreso) por parte de ciudadanos anónimos y lo que es peor todavía, por parte de miembros de otros partidos. Las críticas le espetaban que era una felicitación que ofendía a los no creyentes, que no era una felicitación propia de un estado laico y que él, como presidente del Congreso, debería de haber guardado imágenes como esa para la intimidad. ¿Guardar imágenes religiosas para la intimidad a la hora de usarlas en una felicitación navideña? No lo llego a entender. Por mucho que tenga un cargo público, Posada creo que estaba en pleno derecho de mandar una felicitación como esta, aunque él sea el Presidente del Congreso de un estado laico.

¿Hasta dónde ha llegado nuestro afán por criticarlo todo? No entiendo cómo se puede criticar tal felicitación cuando creo que la religión es algo intrínsecamente relacionado con la navidad. Está claro que se ha extendido como una costumbre pero se celebra, le pese a quien le pese, el nacimiento de Jesús y se trata de las fechas más importantes para los cristianos junto con la Semana Santa.
Desde CIU, partido muy poco acertado últimamente, esta vez han obrado con sentido común y su portavoz, Josep Antoni Durán y Lleida ha defendido a Posada argumentando que la imagen forma parte de nuestra cultura. Otros como Esquerra Plural lo han criticado.

Por mucho que se sea de izquierdas o de derechas, creyente o no creyente, hay que aceptar esta imagen como lo que es, una imagen típica y común en estas fechas que no tiene el por qué ofender a nadie, se sea creyente o no. Otra cosa sería tal vez que la imagen en cuestión fuese acompañada de un, por ejemplo, “Que Dios esté con sus familias en estas fechas”. Tampoco creo que sería criticable bajo mi punto de vista, pero lo llegaría a entender un poco más, pero con un simple "Feliz Navidad" al lado, personalmente, no lo comprendo, pero en fin.
Cada uno puede tener un punto de vista pero mi visión es que a veces nos excedemos en criticar las cosas.